Hay días en los que todo parece girar sin motivo. De repente el piso se mueve, un oído empieza a zumbar, escuchas como debajo del agua y llegan las náuseas. Al rato pasa… y semanas después vuelve a ocurrir. Cuando estos episodios se repiten y afectan siempre el mismo oído, puede tratarse de la enfermedad de Ménière, un trastorno del oído interno que conviene revisar a tiempo.