Si eres papá o mamá, seguramente te ha pasado: tu hijo empieza con estornudos constantes, la nariz le gotea todo el tiempo o se frota los ojos con desesperación. A veces pensamos que es un "una gripita" que no se quita, pero cuando los síntomas persisten por semanas, lo más probable es que estemos ante un cuadro de rinitis alérgica infantil.