Las vacaciones de verano son la temporada perfecta para escaparte a la playa y animarte a bucear por primera vez o regresar al mar. Pero hay una molestia que arruina más inmersiones de lo que imaginas: el dolor de oído al bucear. Si alguna vez sentiste presión, taponamiento o una punzada incómoda al descender, tu cuerpo te estaba avisando algo. Se llama barotrauma de oído, y la buena noticia es que casi siempre se puede prevenir.