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Vacaciones y buceo: cómo proteger tus oídos del barotrauma en la playa este verano

  • Foto del escritor: Dr.  David Figueroa
    Dr. David Figueroa
  • hace 3 días
  • 4 min de lectura

Las vacaciones de verano son la temporada perfecta para escaparte a la playa y animarte a bucear por primera vez o regresar al mar. Pero hay una molestia que arruina más inmersiones de lo que imaginas: el dolor de oído al bucear. Si alguna vez sentiste presión, taponamiento o una punzada incómoda al descender, tu cuerpo te estaba avisando algo. Se llama barotrauma de oído, y la buena noticia es que casi siempre se puede prevenir.


Ir de vacaciones a bucear es increíble. Sin embargo, hay una incomodidad que estropea más inmersiones de lo que piensas: el dolor de oído al bucear.
Ir de vacaciones a bucear es increíble. Sin embargo, hay una incomodidad que estropea más inmersiones de lo que piensas: el dolor de oído al bucear.

¿Qué es el barotrauma y cómo afecta tus oídos?

El barotrauma de oído medio es la lesión más frecuente del buceo: prácticamente todos los buzos lo experimentan en algún grado a lo largo de su vida. Ocurre cuando la presión del agua aumenta durante el descenso y la presión dentro de tu oído medio no logra equilibrarse a la misma velocidad.


El barotrauma del oído medio es la lesión más común en el buceo: casi todos los buceadores lo experimentan en cierta medida a lo largo de su vida.
El barotrauma del oído medio es la lesión más común en el buceo: casi todos los buceadores lo experimentan en cierta medida a lo largo de su vida.

¿La responsable de ese equilibrio? La trompa de Eustaquio, un conducto delgado que conecta tu oído con la garganta y se encarga de igualar las presiones. Cuando no se abre a tiempo, el tímpano se "succiona" hacia adentro y aparece esa sensación de oído tapado que termina en dolor.


¿Es peligroso? Síntomas que no debes ignorar

En la mayoría de los casos el barotrauma es leve y se resuelve con reposo. El problema viene cuando lo ignoras y sigues bajando, porque ahí la lesión se agrava. Pon atención a estas señales:


  • Dolor de oído al bucear o una presión que va en aumento

  • Oído tapado o sensación de plenitud

  • Zumbidos en el oído (acúfenos) o pérdida de audición

  • Mareo o vértigo bajo el agua

  • Sangrado o salida de líquido por el oído


El vértigo bajo el agua es especialmente delicado, porque puede desorientarte en plena inmersión. Y si la diferencia de presión es muy fuerte, el tímpano puede llegar a perforarse. Por eso, una regla simple: el dolor nunca es normal mientras buceas. Es una alarma, no algo que aguantar.


El vértigo bajo el agua es particularmente delicado, ya que puede desorientarte durante la inmersión. Además, si la diferencia de presión es muy intensa, el tímpano podría perforarse. Por ello, hay una regla sencilla: el dolor nunca es normal mientras buceas.
El vértigo bajo el agua es particularmente delicado, ya que puede desorientarte durante la inmersión. Además, si la diferencia de presión es muy intensa, el tímpano podría perforarse. Por ello, hay una regla sencilla: el dolor nunca es normal mientras buceas.

Cómo proteger tus oídos: medidas de precaución

La prevención es mucho más fácil que el tratamiento. Estas son las reglas de oro que recomiendan los expertos en medicina del buceo:


No te sumerjas si estás resfriado o congestionado. Un resfriado, sinusitis o alergia pueden inflamar la trompa de Eustaquio y dificultar la compensación. Es la principal causa de problemas de oído en el agua.
No te sumerjas si estás resfriado o congestionado. Un resfriado, sinusitis o alergia pueden inflamar la trompa de Eustaquio y dificultar la compensación. Es la principal causa de problemas de oído en el agua.
  • No bucees resfriado ni congestionado. Un resfriado, sinusitis o una alergia inflaman la trompa de Eustaquio e impiden compensar. Es la causa número uno de problemas de oído en el agua.

  • Compensa antes de entrar al agua y desde el primer metro del descenso. Si esperas a sentir dolor para hacerlo, ya esperaste demasiado.

  • Compensa pronto y seguido, poco a poco conforme bajas, y nunca a la fuerza.

  • Desciende despacio y con los pies por delante. Esa posición ayuda a que las trompas de Eustaquio se abran mejor.

Entra al agua y desciende despacio con los pies por delante. Las maniobras como la de Valsalva (taparse la nariz y soplar suavemente con la boca cerrada), la de Toynbee (tragar saliva con la nariz tapada) o la de Frenzel son efectivas, pero deben realizarse con la técnica adecuada.
Entra al agua y desciende despacio con los pies por delante. Las maniobras como la de Valsalva (taparse la nariz y soplar suavemente con la boca cerrada), la de Toynbee (tragar saliva con la nariz tapada) o la de Frenzel son efectivas, pero deben realizarse con la técnica adecuada.
  • Aprende a igualar con un instructor certificado. Maniobras como la de Valsalva (taparte la nariz y soplar suave con la boca cerrada), la de Toynbee (tragar saliva con la nariz tapada) o la de Frenzel funcionan, pero hay que hacerlas con técnica correcta.

  • Si sientes molestia, asciende unos centímetros y vuelve a intentarlo. Forzar el descenso es la receta segura para una lesión.

Si sientes incomodidad, sube unos centímetros y vuelve a intentarlo. Forzar el descenso es una receta segura para una lesión.
Si sientes incomodidad, sube unos centímetros y vuelve a intentarlo. Forzar el descenso es una receta segura para una lesión.

Un detalle extra: bostezar, tragar saliva o masticar chicle también ayudan a abrir las trompas de Eustaquio, igual que cuando se te tapan los oídos en un avión.


Después de bucear: ¿cuándo ver a un otorrinolaringólogo?

Si al salir del agua tu oído sigue tapado, te duele, escuchas menos o tienes zumbidos que no ceden en unas horas, conviene revisarlo. Acude pronto con un especialista si presentas:


  • Dolor que no mejora o que empeora

  • Pérdida de audición que persiste

  • Mareo o vértigo intenso

  • Sangrado, secreción o fiebre (posible señal de infección)

Si al salir del agua tu oído permanece tapado, sientes dolor, escuchas menos o experimentas zumbidos que no desaparecen en unas horas, es recomendable revisarlo. Consulta pronto a un especialista si presentas:
Si al salir del agua tu oído permanece tapado, sientes dolor, escuchas menos o experimentas zumbidos que no desaparecen en unas horas, es recomendable revisarlo. Consulta pronto a un especialista si presentas:

El otorrinolaringólogo es el médico ideal para evaluar el oído y los senos paranasales, confirmar si hubo daño en el tímpano y decirte con seguridad cuándo puedes volver a bucear sin riesgo.


Disfruta el mar sin dolor

Bucear en Cozumel, la Riviera Maya o cualquier destino de playa debería dejarte solo buenos recuerdos, no un oído lastimado. Con preparación, buena técnica y revisando cualquier molestia a tiempo, tus oídos te lo van a agradecer.


Si tienes dudas sobre tu salud auditiva antes de tus vacaciones, o si ya sentiste dolor de oído al bucear y quieres una valoración, el Dr. David Figueroa, otorrinolaringólogo en la Colonia Nápoles (CDMX), puede ayudarte. Agenda tu cita y disfruta el mar con tranquilidad este verano.


Fuentes:

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