Si cada que empiezan las lluvias en la Ciudad de México amaneces con la nariz tapada, estornudos y los ojos llorosos, es muy probable que no sea una gripa que no se te quita: podría ser una alergia a los ácaros del polvo. Es una de las causas más comunes de rinitis alérgica y, aunque muchas personas conviven con ella todo el año, hay épocas en que se dispara. Aquí te explicamos por qué pasa y, sobre todo, qué puedes hacer para sentirte mejor.