Te llaman de la escuela porque tu hijo "no pone atención". En casa le hablas y parece que no te oye, sube el volumen de la tele o te contesta con un "¿qué?" a cada rato. Antes de pensar que es falta de interés, revisa sus oídos. Una causa muy común, y muchas veces silenciosa, es la otitis media con derrame.