En muchas casas mexicanas, los ronquidos del papá, del abuelo o de la pareja son material de bromas en la sobremesa. "Hace tanto ruido que tiembla la cama", "se le oye hasta la cocina"… y todos se ríen. El problema es que, a veces, detrás de ese ronquido no hay un chiste: hay una enfermedad llamada apnea obstructiva del sueño, y conviene reconocer a tiempo los síntomas de apnea del sueño para no dejarla pasar.