¿Alguna vez sentiste que un oído se te "apagó" de repente, como si escucharas todo debajo del agua? En muchos casos el culpable es un tapón de cerumen: cera que se acumula y bloquea el conducto auditivo. Es una de las causas más comunes de oído tapado y, aunque casi siempre es inofensivo, conviene saber cómo quitarlo sin lastimarte.