¿Tu hijo respira por la boca y ronca? Probablemente son las adenoides: guía para padres
- Dr. David Figueroa

- hace 3 días
- 4 Min. de lectura
Escuchar a tu hijo roncar por las noches puede parecer tierno al principio, o quizás pienses que es porque tuvo un día muy cansado. Sin embargo, cuando el ronquido se vuelve constante y notas que durante el día el pequeño pasa la mayor parte del tiempo respirando por la boca, es momento de prestar atención.

Como padres, ver que nuestros hijos no duermen bien nos llena de dudas. ¿Es normal? ¿Debería preocuparme? En la mayoría de los casos, detrás de estos síntomas se encuentra un problema muy común en la infancia: la inflamación de las adenoides en niños.
A continuación, te explicamos de forma sencilla qué son, cómo afectan a tu pequeño y cuándo es el momento de visitar al especialista en la colonia Nápoles.
¿Qué son las adenoides y por qué se inflaman?
Las adenoides (a veces llamadas erróneamente "vegetaciones") son masas de tejido linfático ubicadas en la parte alta de la garganta, justo detrás de la nariz. Su función principal es ayudar al sistema inmune a atrapar virus y bacterias que entran por el aire.
El problema es que, al estar tan activas combatiendo infecciones, es normal que se hinchen. En algunos niños, esta inflamación no cede, o bien, las adenoides son naturalmente más grandes de lo normal. Esto reduce el espacio para que el aire pase libremente desde la nariz hacia los pulmones.
¿Cómo afecta el crecimiento de las adenoides a tu hijo?
Cuando hablamos de hipertrofia de adenoides en niños, los síntomas van mucho más allá de un simple ronquido. Al estar bloqueada la vía aérea superior, el cuerpo del niño busca alternativas para sobrevivir, lo que desencadena una serie de señales:
Respiración bucal crónica: El niño mantiene la boca abierta todo el tiempo, incluso al jugar o ver la televisión.
Ronquidos y pausas al respirar: El aire choca con el tejido inflamado al dormir. En casos más severos, pueden ocurrir pequeñas pausas respiratorias (apnea del sueño).
Voz nasal: Suena como si tuviera la nariz tapada todo el tiempo, aunque no tenga gripe.

Infecciones de oído frecuentes: Las adenoides inflamadas bloquean las trompas de Eustaquio (los tubos que conectan la nariz con el oído), acumulando líquido y causando otitis.
¿Es peligroso que un niño tenga las adenoides grandes?
No es una emergencia médica inmediata, pero no se debe ignorar. Si un niño no respira bien, no oxigena correctamente y no descansa. Un sueño fragmentado se traduce en fatiga diaria, problemas de conducta, irritabilidad y bajo rendimiento escolar.
A largo plazo, la respiración bucal constante altera el desarrollo de los huesos de la cara (lo que los médicos llaman facies adenoidea), provocando un paladar ojival y dientes encimados que requerirán costosos tratamientos de ortodoncia en el futuro.

Medidas de precaución para los padres
Si sospechas que tu hijo sufre de este problema, aquí hay algunas recomendaciones prácticas:
Observa su sueño: Presta atención a si hace pausas largas sin respirar seguidas de un fuerte jadeo.

Cuida la higiene nasal: El uso de soluciones salinas ayuda a mantener la nariz limpia, pero no encogerá el tejido si el problema es anatómico.
Evita la automedicación: No le des jarabes para la tos o gotas descongestionantes por periodos prolongados, ya que pueden causar un efecto rebote.
Consulta a un especialista: La única forma de saber el tamaño real de las adenoides es mediante una valoración médica especializada.

¿Cuál es el tratamiento?
Muchos padres temen que la única solución sea la cirugía.
La verdad es que el manejo de las adenoides en niños varía según cada situación. A veces, tratamientos con sprays nasales específicos o el control de alergias son suficientes para reducir la inflamación.
Cuando los medicamentos no son efectivos o la calidad de vida del niño se ve significativamente afectada, se considera una cirugía ambulatoria de rápida recuperación conocida como adenoidectomía.
Da el primer paso para el bienestar de tu hijo
El bienestar de tu hijo comienza con un sueño reparador. Si observas que ronca, respira por la boca o sufre infecciones de oído frecuentes, lo mejor es realizar una revisión a tiempo.
El Otorrinolaringólogo Dr. David Figueroa cuenta con la experiencia necesaria para evaluar a tu hijo con total paciencia y calidez. Agenda una consulta de valoración en su consultorio ubicado en la colonia Nápoles, CDMX, y devuélvele a tu hijo la tranquilidad de respirar libremente.
Fuentes
Mayo Clinic: Adenoides agrandadas: Síntomas y causas
HealthyChildren.org (American Academy of Pediatrics): Las amígdalas y las adenoides
MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.): Extracción de adenoides





Comentarios