Anginas (amigdalitis) en niños: cuándo es viral, cuándo es bacteriana y cuándo operar
- Dr. David Figueroa

- hace 1 día
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Ver a tu hijo con fiebre, sin querer comer y quejándose de que le duele al tragar angustia a cualquiera. Si le abres la boca y ves las amígdalas rojas, hinchadas y con puntos blancos, la reacción casi automática es pensar en antibiótico.
Pero la amigdalitis en niños no siempre necesita uno, y distinguir cuándo sí y cuándo no puede ahorrarle a tu hijo días de malestar y tratamientos innecesarios.
Qué son las anginas y por qué se inflaman
Las amígdalas son dos masas de tejido a los lados del fondo de la garganta y forman parte de las defensas del cuerpo: son de las primeras en toparse con los virus y bacterias que entran por la boca y la nariz. Justo por eso son tan vulnerables a infectarse.

Cuando se inflaman hablamos de amigdalitis, o simplemente de "anginas". Es un problema muy frecuente en la edad escolar, sobre todo entre los 5 y los 15 años, y suele dispararse en temporadas de mayor contacto: el regreso a clases y las épocas frías de la Ciudad de México.
Amigdalitis viral o bacteriana: cómo se diferencian
La mayoría de los casos son de origen viral: los mismos virus del resfriado común, la influenza o la mononucleosis. Las bacterias explican una minoría, y la principal es el estreptococo del grupo A (Streptococcus pyogenes). Hay pistas clínicas que orientan hacia una u otra:
Más probable viral: aparece junto con tos, escurrimiento nasal, congestión, ronquera o conjuntivitis. El malestar es más gradual.

Más probable bacteriana: dolor de garganta que empieza de golpe, fiebre alta, ganglios del cuello inflamados y dolorosos, ausencia de tos y, a veces, dolor de estómago o vómito en los más pequeños.

Aquí viene lo importante: las placas en la garganta de los niños no confirman una infección bacteriana. Tanto un virus como el estreptococo pueden dejar las amígdalas rojas y cubiertas de puntos blancos. Ni siquiera un médico puede afirmarlo solo con mirar; por eso existen la prueba rápida de estreptococo y el cultivo faríngeo, que se toman con un hisopo en segundos y son los que realmente deciden si hace falta antibiótico.
¿Cómo afecta a tu hijo?
Además del dolor al tragar, las amígdalas inflamadas pueden provocar fiebre, mal aliento, voz apagada, babeo en los más pequeños, falta de apetito y ronquidos o pausas al respirar mientras duerme. Un niño que duerme mal termina irritable, distraído y con bajo rendimiento escolar.
¿Es peligroso? Lo que sí hay que vigilar
En general no. Un cuadro viral se resuelve solo en unos 7 a 10 días con cuidados en casa. El riesgo real está en una infección por estreptococo que no se trata o cuyo antibiótico se suspende antes de tiempo, porque puede derivar en:
Fiebre reumática, que llega a afectar corazón y articulaciones.
Inflamación de los riñones (glomerulonefritis posestreptocócica).
Absceso periamigdalino, una acumulación de pus junto a la amígdala.
Busca atención inmediata si tu hijo tiene dificultad para respirar o tragar, babeo excesivo, no puede abrir bien la boca, dolor intenso de un solo lado o rechaza por completo los líquidos.
Medidas de precaución y cuidados en casa
Ofrécele muchos líquidos: agua, caldos tibios, paletas heladas.
Reposo y sueño suficiente.

Aire húmedo en la habitación y nada de humo de cigarro cerca.
En niños mayores, gárgaras con agua tibia y sal.
Para dolor y fiebre, usa únicamente lo que indique el médico. Nunca aspirina en niños o adolescentes, por el riesgo del síndrome de Reye.
Si es bacteriana, completa el antibiótico aunque tu hijo ya se sienta bien.
Puede volver a la escuela cuando lleve al menos 24 horas de antibiótico y esté sin fiebre.
Lavado de manos frecuente y no compartir vasos, cubiertos ni botellas.

Cuándo operar las amígdalas
La amigdalectomía dejó de ser rutinaria. Hoy se considera principalmente cuando hay episodios muy repetidos:
Al menos 7 episodios en el último año.
Al menos 5 al año durante dos años seguidos.
Al menos 3 al año durante tres años seguidos.

También se valora cuando las amígdalas provocan apnea obstructiva del sueño, dificultad para respirar o tragar, o abscesos que no responden al tratamiento. Suele hacerse de forma ambulatoria y la recuperación completa toma entre 7 y 14 días. La decisión nunca depende de un solo dato: se pesa la historia completa del niño, su sueño y cuánto interfiere el problema en su vida diaria.
Agenda una valoración con el Dr. David Figueroa
Si tu hijo se enferma de anginas una y otra vez o ronca fuerte al dormir, vale la pena una revisión especializada.
El Dr. David Figueroa Hernández, otorrinolaringólogo, atiende en Montecito 38, World Trade Center, Piso 12, Oficina 9, colonia Nápoles, Benito Juárez, CDMX.
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Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica.
Fuentes
Mayo Clinic en español — Amigdalitis: síntomas y causas https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/tonsillitis/symptoms-causes/syc-20378479
Mayo Clinic en español — Amigdalitis: diagnóstico y tratamiento (criterios de amigdalectomía) https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/tonsillitis/diagnosis-treatment/drc-20378483
MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina, NIH) — Amigdalitis https://medlineplus.gov/spanish/tonsillitis.html
Manual MSD versión para público general — Infección de garganta https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-otorrinolaringol%C3%B3gicos/trastornos-de-la-boca-y-la-garganta/infecci%C3%B3n-de-garganta
Mayo Clinic en español — Amigdalitis estreptocócica https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/strep-throat/symptoms-causes/syc-20350338





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