Me duele un oído después de volar. Lo que debes saber para tu próximo viaje
- Dr. David Figueroa

- 2 may
- 3 Min. de lectura
El avión comienza su descenso hacia el Aeropuerto de la Ciudad de México, y de pronto sientes esa presión incómoda, como si tuvieras un tapón de algodón profundo en el oído. Para la mayoría, la sensación desaparece con un bostezo o al masticar chicle.
Para otros, desafortunadamente el dolor de oído después de volar se convierte en una molestia persistente que puede durar días.

Si aterrizaste hace poco y sientes que "no escuchas bien" o experimentas un pinchazo agudo, no te asustes. Aquí te explicamos qué está pasando en tu cuerpo y cómo solucionarlo.
¿Por qué duelen los oídos en el avión?
Científicamente, este malestar se llama barotrauma de oído. Ocurre por un desequilibrio entre la presión del aire en el oído medio y la presión del entorno.

El protagonista de esta historia es la trompa de Eustaquio, un pequeño conducto que conecta el oído con la parte posterior de la nariz y la garganta. Su función es igualar las presiones. Cuando el avión cambia de altitud rápidamente, la trompa a veces no reacciona a tiempo, creando un vacío que estira el tímpano, y de ahí viene el famoso dolor.
¿Es peligroso que me duela el oído al aterrizar?
En la mayoría de los casos, es una condición temporal. Sin embargo, no debe ignorarse si los síntomas persisten más de 24 horas. Un barotrauma severo, aunque poco común, puede provocar:
Acúmulo de líquido en el oído.
Sangrado leve detrás del tímpano.
En casos extremos, una pequeña ruptura de la membrana timpánica.
Si además del dolor sientes mareo (vértigo), zumbidos (tinnitus) o pérdida de audición marcada, es momento de buscar una valoración profesional.
Medidas de precaución: Prepárate antes de despegar
Si eres propenso a sufrir por los cambios de presión, toma nota de estos consejos para tu próximo vuelo:
La Maniobra de Valsalva: Con la boca cerrada y la nariz tapada con los dedos, intenta soplar suavemente por la nariz. Esto "empuja" aire hacia los oídos.

Masticar y bostezar: Estas acciones activan los músculos que abren la trompa de Eustaquio.
No duermas durante el descenso: Es el momento crítico. Si estás dormido, no tragas saliva ni bostezas con frecuencia, lo que facilita que el oído se bloquee.

Uso de descongestionantes: Si tienes gripa o alergias, consulta con un especialista sobre el uso de un spray nasal 30 minutos antes de despegar y aterrizar.

¿Qué hacer si el dolor no desaparece?
Si ya estás en casa, en la oficina o de visita en la CDMX y el dolor sigue ahí, evita introducir cotonetes o remedios caseros como gotas de aceite caliente, ya que esto podría complicar una posible lesión en el tímpano.

Lo ideal es realizar una revisión con un Otorrinolaringólogo. Un especialista puede verificar el estado de tu tímpano y recetar el tratamiento adecuado para desinflamar los conductos y recuperar tu audición normal rápidamente.
Agenda una consulta en la Colonia Nápoles
Si te encuentras en la Ciudad de México y el malestar en el oído está afectando tu calidad de vida, el Dr. David Figueroa puede ayudarte. Con años de experiencia en el diagnóstico y tratamiento de afecciones del oído, nariz y garganta, ofrece atención personalizada en una de las zonas mejor conectadas de la ciudad.
Ubicación: Colonia Nápoles, Benito Juárez, CDMX. No dejes que una molestia de viaje se convierta en un problema crónico. Recupera tu bienestar y vuelve a escuchar con claridad.





Comentarios