¿El aire de la ciudad te está enfermando? Lo que la contaminación le hace a tus vías respiratorias
- Dr. David Figueroa

- 14 ene
- 4 Min. de lectura
Si vives en la CDMX o en cualquier gran urbe con tráfico intenso, seguro conoces esa sensación: te despiertas, miras por la ventana y el horizonte se ve gris. A las pocas horas, empiezas con un picor en la garganta, los ojos llorosos o una nariz que no deja de molestar.
No eres solo tú, y muchas veces, tampoco es una infección viral. Es el aire que respiramos.

Durante las contingencias ambientales en la CDMX, los niveles de ozono y de partículas suspendidas (las famosas PM2.5 y PM10) se disparan. Aunque no las vemos, estas partículas son microscópicas y tienen vía libre para entrar en nuestro cuerpo, causando diversos problemas en las vías respiratorias.
¿Por qué me siento mal cuando hay contingencia?
Imagina que tu nariz y tu garganta son los filtros de seguridad de tu cuerpo. Su trabajo es atrapar la suciedad para que el aire llegue limpio a los pulmones. Pero cuando hay una contingencia ambiental, la cantidad de "basura" en el aire es tanta que estos filtros se saturan e irritan.
La contaminación contiene sustancias químicas que actúan como una lija fina para tus mucosas (la piel suavecita dentro de tu nariz y garganta). Esto provoca una inflamación inmediata como mecanismo de defensa.
Síntomas comunes por contaminación (que no siempre son gripa)
Es muy común confundir los efectos de la contaminación con una alergia estacional o un resfriado leve. Sin embargo, si los síntomas aparecen justo cuando la calidad del aire es mala, ojo con esto:
Rinitis irritativa: Estornudos constantes, congestión nasal y escurrimiento de moco transparente (rinorrea).
Faringitis química: Esa sensación de "cuerpo extraño" en la garganta, ardor al pasar saliva, carraspera o tos seca persistente.
Ojos rojos y llorosos: A menudo acompañado de comezón.

Dolor de cabeza: Especialmente en la zona de la frente, derivado de la inflamación de los senos paranasales.
Dificultad para respirar: Sensación de que te falta el aire o fatiga rápida al caminar.

¿Quiénes deben tener más cuidado?
Aunque el aire sucio nos afecta a todos, hay grupos que deben extremar precauciones. Si tienes hijos pequeños, sus pulmones aún están en desarrollo y respiran más rápido, absorbiendo más contaminantes. Los adultos mayores y, sobre todo, las personas que ya sufren de asma, rinitis alérgica o sinusitis crónica, pueden ver cómo sus padecimientos se complican en cuestión de horas.
Consejos de "supervivencia" ante la mala calidad del aire
No podemos controlar el tráfico ni las fábricas, pero sí podemos controlar qué tanto nos exponemos. Aquí tienes algunas medidas prácticas de prevención:
Monitorea el aire: Antes de salir a correr o pasear al perro, checa la calidad del aire en tu celular. Si es "Mala" o "Muy Mala", mejor quédate en casa.
Uso de cubrebocas: Sí, otra vez. Pero para la contaminación, los de tela sencilla no sirven mucho. Lo ideal es usar mascarillas tipo KN95 que filtren partículas finas.

Hidratación constante: Beber agua ayuda a que tus mucosas se mantengan húmedas y puedan defenderse mejor y "lavar" las impurezas.
Lavados nasales: Esta es una joya que los otorrinos recomendamos mucho. Usar soluciones salinas para limpiar tu nariz al llegar a casa ayuda a barrer físicamente las partículas tóxicas acumuladas.
Purifica tu entorno: Si es posible, mantén las ventanas cerradas en horas pico y considera usar un purificador de aire con filtro HEPA en tu habitación.

¿Cuándo visitar al especialista?
Si tienes un poco de tos un día, quizá baste con cuidarte. Pero si notas que:

La tos no se quita después de varios días.
El moco cambia de color (verde o amarillo).
Tienes dolor en la cara o fiebre.

Roncas más de lo normal o te cuesta respirar por la nariz de forma crónica.
Entonces no se trata solo del clima; tu sistema respiratorio necesita ayuda profesional para desinflamarse y sanar. Automedicarse con antibióticos o remedios caseros puede ocultar el problema real.

Tu salud respiratoria en buenas manos
Vivir en la Ciudad de México tiene sus retos, pero respirar bien no debería ser un lujo. Si sientes que la contaminación ya está afectando tu calidad de vida, tu sueño o tu rendimiento diario, es momento de una revisión.
El Dr. David Figueroa es especialista en Otorrinolaringología y entiende perfectamente cómo el entorno de nuestra ciudad afecta tu salud. En su consultorio, ubicado céntricamente en la Colonia Nápoles de la Ciudad de México, podrás recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento diseñado para blindar tus vías respiratorias contra la contaminación ambiental.
No te acostumbres a vivir con la nariz tapada o la garganta irritada. Agenda tu cita hoy mismo y vuelve a respirar profundo y tranquilo.
Fuentes:
Organización Mundial de la Salud (OMS): Calidad del aire y salud.
Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX (SEDEMA): Índice de Calidad del Aire.
National Institutes of Health (NIH) / MedlinePlus: Contaminación del aire y problemas respiratorios.





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